
Es sábado por la noche y estoy a cabo en la ciudad. Mi amigo - al igual que la mitad de los chicos en la habitación - es bastante eyeing la rubia en el bar, pero al menos él sabe que no tiene que preocuparse por la competencia de mi esquina. Porque hay un smolderingly redhead sesión caliente en toda la habitación, y ella es robado todos los de mi atención. Objetivamente me tienen que admitir que el rubio es la mejor opción, pero hay algo acerca de los bloqueos de fuego carmesí que hacer a corto fin de bloquear a cabo todo lo demás. Es algo que - aunque nunca he sido oficialmente parte del club de mí mismo - sospecho que comparto con los propietarios de Alfa Romeo en todo el mundo.
Durante décadas, Alfa Romeo ha sido muerto por sobre su imagen y patrimonio. La compra de un Alfa ha sido durante mucho tiempo una opción irracional, motivado por la subjetiva anhelo de que indefinible x-factor, a pesar de sus muchos defectos objetivo dinámico. Con el nuevo Alfa mito, sin embargo, era que se acerca a su fin. El mito no exige excusas y, empapado a pesar de que es con ese encanto que sólo pelirrojas Alfas hacer mejor de los casos, el mito no pedimos que usted caso omiso de sus innumerables defectos porque manhours han ido a asegurarse de que han sido eliminados.
